Un ojo biónico para un sordociego

Un ojo biónico para un sordociego

El centro de Oftalmología Barraquer implantará la próxima semana dos nuevos dispositivos Argus II, un sofisticado implante de retina artificial del que el centro catalán es pionero y que se conoce como «ojo biónico». Ambos implantes serán realizados por el doctor Jeroni Nadal, coordinador adjunto del departamento de vítreo retina del centro y uno de los dos únicos especialistas en España habilitados para realizar este tipo de cirugía. De hecho, Nadal implantó el primer «ojo biónico» con éxito hace un año.

Además de tratarse de un tratamiento innovador, en esta ocasión uno de los receptores del implante es, por primera vez, un paciente con síndrome de Usher, una alteración que provoca sordera y ceguera y aísla por completo a quien lo sufre. Será el primer sordociego que recibe este implante en Europa y segundo en el mundo, el cual es únicamente capaz de comunicarse a través de un intérprete y del lenguaje de los signos. La pareja del paciente también es sordociega.

El segundo implante aligerará la lista de espera generada por el éxito de la primera intervención, realizada en el Centro de Oftalmología Barraquer en el año 2014. Esta institución financia los implantes con la cátedra de investigación del centro.

El sistema de prótesis de retina Argus II, fabricado y desarrollo íntegramente por la empresa americana «Second Sight», también conocido como «ojo biónico» o «implante de retina», tiene como finalidad proporcionar la estimulación eléctrica de la retina para aumentar la percepción visual en personas ciegas. Una microcámara alojada en las gafas del paciente captura las imágenes y éstas se envían a un pequeño ordenador que el paciente lleva encima, donde se procesan y transforman en instrucciones, estas se transmiten de forma inalámbrica a la antena del implante de retina.

Ver con estímulos

Estos impulsos estimulan las células sanas que quedan en la retina yb transmiten la información al cerebro a través del nervio óptico para crear la percepción de patrones de luz que los pacientes aprenden a interpretar.

El sistema sustituye la función de las células degeneradas y permite que las señales visuales atraviesen la porción dañada de la retina, de manera que la información llegue al cerebro. Todo sucede en tiempo real.

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